Atrasan revisiones las exportaciones

Las hileras de camiones, enfilados a cruzar a Estados Unidos, llegaron ayer hasta el ejido Palo Blanco, por la carretera a Río Bravo

Largas filas de camiones con carga de exportación provocaron, desde la mañana del miércoles, las intensas revisiones de seguridad que se efectúan en el puente internacional Reynosa-Pharr, al grado de que las pesadas unidades ya alcanzaron hasta a Palo Blanco, ejido de la vecina ciudad de Río Bravo.

"Ante tal situación, se tiene previsto realizar gestiones ante las autoridades correspondientes a efecto de que a las inspecciones se les imprima mayor celeridad, de manera que los cruces sean más rápidos", dijo Abraham Sosa Ruiz, subdelegado de Canacar Reynosa.

"En estos momentos están esperando cruzar al lado americano miles de camiones que permanecen parados a lo largo de la carretera Reynosa a Río Bravo, de manera que no originen problemas a la circulación", señaló.

Este tipo de acciones, implementadas por el Gobierno federal a través de las corporaciones militares y policiales que participan en las inspecciones, ha causado retrasos en el paso de las pesadas unidades hacia Estados Unidos.

El cruce ya es más lento a partir del miércoles, día en el que se intensificó el registro de las unidades, por lo que no se descarta la posibilidad de que, si continúa esta situación, se puedan producir pérdidas en la carga de artículos perecederos si se tardan mucho en cruzar a la ciudad de Pharr, Texas.

Dejó en claro Sosa Ruiz, subdelegado de la Cámara Nacional de Carga, que este asunto de las revisiones de elementos de Seguridad no son propios de Reynosa, sino que se llevan a cabo a nivel nacional y a lo largo de todos los puentes internacionales de la zona norte del país.

"No es que estemos en contra de las inspecciones que se realizan por parte de elementos de Seguridad federal en los puentes internacionales, pero sí quisiéramos que estas labores fueran más rápidas para evitar pérdidas de tiempo importantes y hasta de mercancía de exportación", dijo uno de los choferes de los miles que estuvieron en espera de cruzar al lado americano y que dijo llamarse Rogelio Cázares.