Madre e hijo aplican dosis contra el Covid
En un caso insólito, una mujer y su hijo, ambos enfermeros, trabajaron juntos en la aplicación de vacunas contra el coronavirus

Compartieron madre e hijo trabajando y vacunando en el Auditorio Municipal.
Ambos trabajan como Enfermeros de Salud Publica en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Reynosa, Lourdes Sandoval Vanoye con 22 años de servicio y Jorge Omar Martínez Sandoval con apenas 6 años.
Ambos comparten un especial y único lazo: Son madre e hijo y durante la semana que concluyó en la jornada de vacunación anti Covid en jóvenes de 18 a 29 años y rezagados, compartiendo el área de trabajo en el Auditorio Municipal.
Los dos no tuvieron descansos, y se comprometieron a efectuar el mejor de los servicios y no desmayar en la extenuante labor de vacunar un promedio de 8 a 9 mil personas diariamente.
La enfermera “Lulú” como le agrada ser llamada por sus compañeros de trabajo, expresa emocionada a La Tarde el hecho de haber compartido el trabajo con su hijo, que ejerce su misma profesión en la enfermería.
-Ha sido un extraordinario compromiso, pero me siento muy contenta, pues junto a mi hijo y mis compañeros realizamos la mejor labor a cargo de la vacunación en este módulo de vacuna- (Auditorio Municipal).
El cansancio parece olvidarlo, aunque su mirada luce cansada al igual que sus movimientos y no es para menos, después de que las sillas quedaron proscritas y pasar hasta 22 horas de pie, con apenas breves descansos entre vacuna y vacuna.
Ella como toda madre, antes de pensar en su comodidad, utilizaba sus breves descansos para animar a su hijo, traer agua o café para pasar las horas de trabajo vacunando.
Comiendo brevemente y sin ninguna distracción más que acumular jeringas usadas y algodones en las bolsas de desechos y enviar a reposo a miles de personas inmunizadas contra el Covid.
No hubo más que momentos de sonrisas y tomarse algunas fotos entre ellos para dejar constancia de que en la escritura de la historia de Reynosa frente a la Pandemia y la vacunación, ahí estuvieron juntos madre a hijo para derrotarla.
Reconocimientos ni elogios no los hubo, pero la satisfacción de haber cumplido con su deber, ese será el mayor logro conseguido y que nadie, absolutamente nadie podrá jamás cuestionar.
DEJA TU COMENTARIO